¿Qué come realmente tu mascota? Guía fácil para entender las etiquetas de los alimentos

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Elegir el alimento para nuestro perro o gato puede ser abrumador. Pasillos llenos de sacos con fotos de carnes jugosas y vegetales frescos, pero… ¿qué hay realmente dentro del saco?

La respuesta no está en la foto del frente, sino en la «letra chica» del dorso. Aquí te enseñamos a descifrarla de forma sencilla para que te conviertas en un experto en nutrición para tu mejor amigo.

1. La regla de oro: El orden de los ingredientes

Por ley, los ingredientes deben aparecer ordenados de mayor a menor peso. Lo que aparece primero es lo que más contiene el envase.

  • Busca nombres específicos: Lo ideal es que el primer ingrediente sea una fuente de proteína identificable (ej. «Carne de pollo», «Salmón» o «Harina de cordero»).
  • Cuidado con los genéricos: Si el primer ingrediente dice simplemente «Cereales» o «Subproductos cárnicos», no sabemos exactamente qué está comiendo nuestra mascota. ¡La claridad es calidad!

2. No te asustes con los «Subproductos» (pero aprende a distinguirlos)

Existe el mito de que los subproductos son desperdicios. La realidad es que órganos como el hígado, el corazón o los riñones son bombas de vitaminas para los animales.

Sin embargo, hay una diferencia:

  • Subproductos de calidad: Órganos y tejidos nutritivos.
  • Rellenos: Harinas de plumas o picos que tienen mucha proteína en el papel, pero que el cuerpo de tu mascota no puede aprovechar bien.

3. El Análisis Garantizado: ¿Qué significan esos porcentajes?

En la etiqueta verás una tabla con números. Esto es lo básico que debes saber:

  • Proteína: Es el material de construcción para sus músculos y defensas. En perros adultos, busca que sea al menos superior al 21% y en gatos al 26% (aunque esto varía según la etapa de vida).
  • Grasas: Son la fuente de energía y lo que hace que el pelo brille.
  • Fibra: Vital para que su digestión sea regular y las heces sean firmes.

4. El «truco» de la división de ingredientes

A veces, las marcas dividen un ingrediente para que parezca que hay menos. Por ejemplo, si ves: «Pollo, maíz, harina de maíz, gluten de maíz». Al sumar todos los tipos de maíz, es probable que haya mucho más cereal que pollo. Un buen alimento mantiene sus ingredientes principales de forma clara.

5. Conservantes: ¿Naturales o artificiales?

Para que el alimento se mantenga fresco, necesita conservantes.

  • Los mejores alimentos usan conservantes naturales como los «Tocoferoles» (Vitamina E) o extracto de romero.
  • Evita, en la medida de lo posible, químicos como el BHA o BHT.

Consejo final: Si la lista de ingredientes es corta y puedes pronunciar la mayoría de los nombres, vas por buen camino. La nutrición no tiene por qué ser un misterio.